Tratamiento de colesterol en adultos mayores


Los trastornos de salud asociados con el colesterol alto son la principal causa de padecimientos cardiovasculares como derrames cerebrales e infartos. Sin embargo, es importante resaltar que no todos los tipos de colesterol presentes en el organismo son dañinos:

  • Existen las lipoproteínas de baja densidad (LDL) o “colesterol malo”, el cual puede obstruir las arterias y provocar accidentes vasculares o cardiacos si sus niveles superan los 70 mg/dl.
  • También existen las lipoproteínas de alta densidad (HDL) o “colesterol bueno”, el cual ayuda a canalizar el colesterol malo hacia el hígado para que sea desechado del cuerpo.

Los triglicéridos son otro tipo de grasas que, aunque no son colesterol, también pueden obstruir las arterias y provocar problemas en el sistema cardiovascular. Autoridades de salud en México afirman que cerca de la mitad de los habitantes del país padece de niveles elevados de colesterol. Los adultos mayores de 65 años son el grupo donde existe mayor incidencia en enfermedades de las arterias coronarias provocadas por el colesterol malo. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud reporta más de 17 millones de muertes al año por enfermedades cardiovasculares.

Una alimentación alta en grasas es la principal causa de los niveles elevados de colesterol. Este estilo de vida, aunado a la falta de ejercicio y el sobrepeso, se conjugan para potenciar los factores de riesgo de estos padecimientos. A partir de los 40 años el metabolismo se vuelve mucho más lento, lo cual provoca que el colesterol malo sea más difícil de asimilar. Debido a ello es que los adultos mayores se vuelven más propensos a presentar niveles riesgosos para su salud.

Un incremento en los niveles de colesterol en la sangre no provoca síntomas perceptibles, lo cual lo vuelve aún más peligroso, puesto que no se manifiesta hasta que ya es demasiado tarde. La prevención es fundamental en estos casos. La detección temprana por medio de estudios de sangre permite llevar a cabo un tratamiento para controlarlo. Esto se puede alcanzar con un estilo de vida más saludable que incluya alimentos saludables, dejar hábitos dañinos como el cigarro y hacer ejercicio con regularidad. Cuando estas medidas no son suficientes, su médico le puede recomendar un medicamento para controlar el colesterol malo.