La osteoporosis en adultos mayores


La osteoporosis es un desorden óseo que reduce la rigidez de los huesos, los debilita y, por consiguiente, los vuelve más propensos a fracturas. Este parecimiento provoca que la densidad mineral de los huesos disminuya, lo cual causa su debilitamiento.

El envejecimiento es la causa más común de la osteoporosis. Las mujeres mayores son un grupo especialmente vulnerable ante este desorden debido a las deficiencias de estrógeno posteriores a la menopausia. Otros factores de riesgo son el consumo excesivo de alcohol, el tabaquismo, la deficiencia de vitamina D y la desnutrición. La deficiencia en la ingesta de calcio y el exceso en el consumo de sodio también pueden ser causas de osteoporosis. El desorden puede ser hereditario, por lo que es importante que el paciente informe a su médico si existe algún antecedente del mismo dentro de la familia.

Durante las primeras etapas sólo es posible detectar la enfermedad por medio de estudios clínicos de densidad mineral practicados por un osteopatólogo, es decir, un médico especialista en enfermedades de los huesos. En las etapas más avanzadas, en las cuales el debilitamiento se vuelve evidente, puede presentarse dolor de espalda (a causa de alguna vértebra dañada), pérdida paulatina de estatura, postura encorvada y fracturas óseas que ocurren de manera mucho más frecuente de lo normal.

Las fracturas por fragilidad ósea son la principal consecuencia de padecer este mal. Después de los 50 años el riesgo de desarrollar osteoporosis se hace mayor y sus efectos aumentan de manera sustancial. Se estima que el 30% de todas las fracturas por fragilidad ósea en mujeres ocurre después de los 80 años de edad. Los tres tipos de fracturas más comunes causadas por este padecimiento son en las vértebras, el antebrazo y la cadera. Estas últimas se vuelven especialmente peligrosas en pacientes de edad avanzada: 20% de los pacientes que se fracturan la cadera no sobrevive más de un año y hasta el 50% no puede recuperar su autonomía de movimientos.

Existen múltiples tratamientos para la osteoporosis, los cuales deben de ser recetados y tomados bajo supervisión médica. Los tratamientos pueden incluir medicamentos que inhiben las células que debilitan y causan la pérdida de hueso. En el caso de las mujeres que pasan o han pasado por la menopausia, el tratamiento también puede incluir moduladores de los receptores de estrógeno para captar los aspectos benéficos de dicha hormona sin que la paciente sufra sus efectos secundarios. Asimismo, se recomienda una dieta rica en calcio y vitamina D. Si los alimentos no le suministran una cantidad suficiente de estos componentes se pueden recetar suplementos que los incluyan. El calcio está presente en muchos alimentos como los lácteos (leche, queso, yogurt), jugo de naranja fortificado y en gran cantidad de vegetales.

Además los cuidados alimenticios la práctica del ejercicio también importante. Contrario a lo que muchos pacientes con osteoporosis creen, el ejercicio no pone en riesgo sus huesos sino lo contrario. Un programa de ejercicios bien definido por especialistas del cuidado de la salud puede ayudar a disminuir la fragilidad ósea, así como a mejorar el balance, la coordinación y la flexibilidad. En CASA DE DESCANSOAMISTAD contamos con personas que pueden ayudar a los adultos mayores con osteoporosis a llevar de manera adecuada su tratamiento y mejorar su calidad de vida.