Infecciones urinarias


Aunque las infecciones urinarias pueden presentarse en cualquier etapa de nuestra vida, es más frecuente que se den en adultos mayores, especialmente del sexo femenino. La infección urinaria se presenta cuando la bacteriuria se acumula dentro del tracto urinario y los factores que la provocan pueden variar en cada persona.

Existen diferentes tipos de infecciones urinarias, pero si ninguna se atiende por especialista o no aplica la medicación adecuada, cualquier infección cuenta con el mismo riesgo de agravarse y expandirse hasta los riñones o a la sangre, incluso puede llegar a poner en peligro la vida del paciente. Por desgracia, las personas de la tercera edad tienen mayor riesgo de sufrir infecciones urinarias debido a que cuentan con un sistema inmunológico muy bajo, ya sea por enfermedad o por edad avanzada; otros porque padecen enfermedades a nivel cerebral como Alzheimer o algún tipo de Demencia Senil que les impide llevar una higiene saludable.

Las mujeres siempre han estado en desventaja ya que son más propensas a padecer infecciones urinarias, esto se debe a que el orificio de orina del cuerpo femenino se encuentra muy cerca del recto, lo cual aumenta las posibilidades de que, a falta de una buena higiene y una limpieza correcta, las bacterias de las heces se cuelen en su orificio vaginal, elevando el riesgo de sufrir una infección. Cabe señalar que, la prevalencia de la bacteriuria (bacterias en la orina), no significa que exista una infección, pero en personas de la tercera edad, es muy probable que, aunque la cantidad de bacterias no sea muy elevada, sí se forme una infección, ya que los adultos mayores tienen un sistema inmunológico que no puede combatir con las bacterias en el cuerpo con la misma fuerza que el sistema inmunológico de las personas más jóvenes.

En Casa de Descanso Amistad, recomendamos a los familiares de adultos mayores que estén muy atentos a la higiene diaria de sus seres queridos, especialmente de aquellos que se encuentran en un estado de completa dependiente, además, es muy importante que un especialista realice chequeos continuos que constaten la carencia de bacterias en el sistema urinario.

Factores de riesgo
– Deplorable o nula higiene genital
– Instrumentos médicos localizados en las vías urinarias
– Limpieza genital incorrecta
– Cirugías realizadas en la zona genital
– Falta de defensas del sistema inmunológico
– Enfermedades que afectan el sistema inmunológico, aumentando las posibilidades de adquirir infecciones
– Desnutrición
– Vejiga neurógenica
– Incontinencia urinaria
– Crecimiento de la próstata
– Neuropatía diabética (consecuencia de la Diabetes Mellitus)
– Llagas ocasionadas en adultos mayores que se encuentran en reposo absoluto.

Sin duda, no existe mejor medicina que la preventiva, por lo que consideramos sumamente importante que los adultos mayores se encuentren bajo la supervisión continua de profesionales de la medicina que eviten padecimientos que impidan que los pacientes cuenten con una buena calidad de vida. También es esencial que, si los familiares han decidido encargarse del cuidado y atención de su ser querido, sepan identificar los síntomas de una infección urinaria, y que acudan a un médico para erradicar el problema lo antes posible.

Síntomas
– Orina muy frecuente
– Orina continua pero en cantidades muy bajas
– Falta de alivio después de orinar (sentir que no se evacuó por completo)
– Orina de color extraño y/o con aroma desagradable
– Fiebre
– Dolor o ardor al momento de orinar
– Disminución de la función urinaria (incontinencia, disminución considerable de evacuaciones)
– Súbita pérdida del control de esfínteres
– Dolor abdominal, etc.

Ningún síntoma debe tomarse a la ligera, especialmente en pacientes de edad avanzada, es muy importante que los familiares, o las personas que estén a cargo del cuidado del paciente, tengan una buena higiene al momento de limpiar y cambiar al adulto mayor, y que realicen revisiones continuas, sobre todo cuando se trata de pacientes que ya no tienen la capacidad para expresar o percatarse de algún malestar físico que esté manifestando alguna infección urinaria u otro padecimiento.