Cuidados en pacientes con demencia


Los adultos mayores están propensos a padecer muchas enfermedades, todo depende de cómo llevaron su vida física siendo más jóvenes, eso determinará en gran medida cómo vivirán la última etapa de su vida. Pero a pesar de que hay adultos mayores que tienen una salud física muy satisfactoria, la salud mental no siempre podrá estar garantizada. Y sí, existen ciertas medidas que uno puede tomar para prevenir las enfermedades mentales que más suelen presentarse en la vejez, pero no siempre se puede asegurar.

La demencia es una enfermedad muy común en la sociedad, en los adultos mayores se le conoce como demencia senil y se desconoce en gran medida los factores que la provocan, y aunque, una vez que se ha presentado en el paciente, no hay forma de revertirla, existen muchas formas de controlar la enfermedad y lograr que el adulto mayor tenga una mejor calidad de vida.

Cabe mencionar que, entre más avanzada esté la demencia en el paciente, lo más recomendable es que se cuente con un apoyo profesional externo a la familia para que asista al paciente y darle los cuidados necesarios.

Hay que tomar en cuenta los familiares más cercanos serán los que resentirán más el comportamiento y condición de su ser querido, por lo que recurrir a una ayuda externa no está mal, al contrario, les servirá para poder sobrellevar mejor la situación sin que se rompa o vea afectado el núcleo familiar, y el adulto mayor recibirá de esa manera la atención profesional que necesita.

Ahora bien, hay varios cuidados que un adulto mayor con demencia necesita, estos van a variar dependiendo del grado de dependencia que tengan.

  • Primero que nada, hay que saber que la persona encargada de su cuidado debe estar dispuesta tanto física como mentalmente, no es lo mismo atender a un adulto mayor (o cualquier persona), con una enfermedad física, que a una con demencia, ya que la segunda puede llegar a afectar de manera psicológica a su cuidador y se requiere mayor motivación.
  • Se necesita de alguien que esté capacitado para asistir al paciente, y que no se vea afectado emocionalmente por los comportamientos depresivos que suelen presentar los adultos mayores con demencia. La motivación emocional es esencial en el cuidador.

Cuando la demencia se encuentra en un punto crónico, es decir, que la persona ya depende al cien por ciento de los demás, es necesario que su cuidador tenga una experiencia más profesional, de preferencia:

  • Que esté capacitado para afrontar las situaciones más adversas específicas de una persona con demencia senil, esta persona sabrá cómo actuar en situaciones en las que normalmente un familiar se sentiría abrumado.

Existen muchos factores que se deben considerar para el cuidado del adulto mayor con demencia, desde su diagnóstico específico y los medicamentos que deba llevar, hasta las actividades cotidianas que se pueden realizar para mejorar y/o mantener su salud mental, actividades tanto físicas como de ende cognitivo.

Se recomienda, que si los familiares deciden ser los encargados de llevar el cuidado del adulto mayor, se informen bien sobre el padecimiento de su ser querido y que incluso se capaciten para poder darle la atención que requiere. Cabe señalar que, a pesar de que el paciente ya esté diagnosticado, es vital que se continúe dando seguimiento a su enfermedad con un profesional, porque las enfermedades mentales, al igual que las fisiológicas, evolucionan con el tiempo.

Tener presente: No hay que olvidar que el paciente, a pesar de encontrarse en un estado alejado de la realidad, sigue necesitando de la atención emocional, de actividades que le ayuden a mantenerse sereno y en equilibrio, así como también es necesario cuidar que se alimente bien (bajo una dieta acorde a su edad y salud), que se asegure su higiene, y que se trate de integrarlo a un entorno social agradable y reconfortante. No hay que  abandonarlo o alejarlo, incluso al mantenerlo internado en una casa de descanso, se le puede seguir prestando la misma atención que todos adultos mayores merecen.